Una sesión ceremonial y pausada de bienestar en la intimidad de tu alojamiento. Es trabajo corporal y respiración, en la tradición tántrica de la presencia y la atención sin prisa — no es un masaje deportivo ni un tratamiento de spa en cadena.
Empezamos por la respiración, que es la parte que casi todo el mundo se salta y la que de verdad trabaja: quince minutos guiados para que el sistema nervioso entienda que no se le pide nada. Después, noventa minutos de trabajo corporal lento con aceite templado, acompañando la respiración en vez de forzarla. Preparo la sala con velas y música; lo llevo todo, camilla incluida.
Disponible para una persona o para pareja, en cuyo caso se os guía a la vez. Es una sesión terapéutica, no sexual, y los límites se acuerdan en voz alta antes de empezar. Solo adultos.