Sant Antoni tiene una fama, y esa fama ocupa unas cuatro calles. Este paseo recorre todo lo demás.
Dos horas a pie por el casco antiguo: la iglesia fortificada que servía de refugio ante los piratas, el puerto antes de ser puerto, por qué el pueblo se llama Portmany, a qué se dedicaban los pescadores antes de que nadie viniera aquí de vacaciones, y cómo un pueblo de dos mil habitantes acabó teniendo la puesta de sol más famosa de Europa. Terminamos en un sitio desde donde se ve.
Es un free tour de verdad — sin entrada y sin cobro. Si te ha gustado, das al guía al final lo que creas que ha valido; y si no, no das nada. Mínimo cuatro personas para que salga; si se apuntan menos, te aviso para cambiarte de horario.